La vía pública constituye un espacio común donde la movilidad, la convivencia y la seguridad de quienes la utilizan deben necesariamente coexistir de manera armónica y permanente. Para ello, quienes tenemos la responsabilidad de desarrollar planes y programas dirigidos a mejorar la seguridad vial, no podemos ni debemos olvidar el papel fundamental que ejerce la educación para la movilidad segura.
La guía que aquí se presenta pretende definir un itinerario educativo integral destinado a favorecer la movilidad segura de todas las personas a lo largo de su ciclo vital. El documento es el resultado de un trabajo colectivo de profesionales a quienes quiero agradecer por su colaboración desinteresada al aportar sus conocimientos y compartir sus experiencias en el ámbito de la educación vial.